¿Cómo no había yo de ser un lobo estepario y un pobre anacoreta en medio de un mundo,ninguno de cuyos fines comparto, ninguno de cuyos placeres me llama la atención?
Mi humilde homenaje a uno de los poco rockeros yankis que respeto y admiro. Jim Morrison tuvo la vida de una estrella de rock and roll, pero hizo algo que mucho otros no hicieron: escribir buenas letras.
Dejo un profundo poema, de esos que logran el cometido de hacernos sentir uno con el autor, de esos que parecen hablar nuestro mismo idioma, conocer a las mismas personas y vivir las mismas situaciones.